Parque Natural del Montgrí, les Illes Medes i el Baix Ter

Un parque, tres ecosistemas

La desembocadura del río Ter es un espacio fluvial protegido de gran valor ambiental. El terreno 
llano y una gran red de caminos y pistas invitan a descubrirlo a pie o en bicicleta.

El Parque Natural del Montgrí, les Illes Medes i el Baix Ter, situado entre las comarcas del Alt y el Baix Empordà, es una zona especialmente protegida por sus valores ambientales, paisajísticos, históricos y culturales, que abarca una extensa zona de gran valor ecológico. Aunque el parque como tal no se creó oficialmente hasta 2010, la zona, especialmente las islas Medes, ya había sido objeto de reconocimiento desde mucho antes por la comunidad científica y por la propia administración.

La diversidad paisajística de la zona se hace evidente a medida que descendemos desde l’Escala hacia el sur, transcurriendo primero por los altos acantilados, cabos, calas, islotes y cuevas marinas del litoral 
de la Muntanya Gran y el Puig Torró, antes de abrirse, pasadas las islas Medes, en la gran ensenada que forman las playas de l’Estartit, Fonollera, el Grau i Pals.

Al fondo, siempre presidiendo el horizonte terrestre, el macizo montañoso del Montgrí, coronado por el castillo medieval, se eleva 300 metros sobre la llanura y las marismas que forma el río en su desembocadura, y las dunas de arena que la tramontana y el levante forman entre la playa y las zonas húmedas.

El entorno marítimo, las marismas y el macizo del Montgrí se funden en un bello paisaje de contrastes únicos, integrados en un singular ecosistema marítimo-terrestre.

A estos valores paisajísticos, que el visitante podrá apreciar gracias a una extensa red de caminos rurales, se añaden los valores históricos y culturales de este peculiar territorio que recoge un impresionante bagaje patrimonial.

El parque destaca por su flora adaptada a la salinidad, y muy especialmente por su fauna ya que constituye una importante área de refugio y nidificación de aves propias de humedales, aves marinas y de ribera y rapaces.

Desde la Edad Media se tiene constancia de la importancia del cultivo del arroz en la zona, especialmente en el área de Pals, una actividad que ha renacido con fuerza tras ser casi abandonada en los siglos XIX y XX y que se ha convertido hoy en el cultivo más importante de la zona.

Submarinismo en las islas Medes

Las islas Medes son un paraíso para los buceadores que acuden procedentes de todo el mundo. Su condición de reserva marina protegida desde hace ya más de 20 años, las convierte en un destino de 
referencia, imprescindible en la hoja de ruta de cualquier buceador.

Numerosos centros de buceo ofrecen la posibilidad de sumergirse en los espectaculares acantilados verticales que descienden hacia las profundidades, para admirar la variada fauna que se refugia en sus rocas y la riquísima flora subacuática que se encuentra en ellas.

Acompañados por monitores profesionales de buceo expertos conocedores de las islas, sus cuevas y fondos, los menos expertos pueden iniciarse en esta actividad con bautizos de buceo, snorkeling o inmersiones en apnea, mientras que los más versados pueden efectuar inmersiones en lugares tan emblemáticos como la Vaca, el Cavall Bernat o la Pota de Llop.

A dónde dirigirse
A dónde dirigirse

EL BUCEO EN LA COSTA BRAVA

Son numerosos los centros de buceo y escuelas autorizadas que desde prácticamente toda la Costa Brava ofrecen inmersiones con total seguridad de la mano de expertos monitores.
La mayoría de estos centros están agrupados en la Asociación de Centros Turísticos Subacuáticos de la Costa Brava que agrupa a más de 36 de ellos, desde Blanes a Portbou, y que ofrecen todas las actividades y modalidades de este deporte.

Además, disponen de más de 40 embarcaciones con el mejor equipamiento, material de alquiler 
y decenas de tiendas especializadas, así como de dos cámaras de descompresión. 

La oferta abarca en conjunto más de 60 puntos de inmersión, incluidos dos parques naturales y diversas zonas protegidas